Por necesidad de crear espacios para el apartamento, esta tarde, después de haber pasado un fin de semana 100% perfecto decidí comenzar la tarea de "hacer espacio" en mi archivo personal. Toda mi historia la tenía en un baúl que luego de algunas repaciones espero sirva de mueble para la sala. En el camino, me tope con cartas, tarjetas, envolturas de chocolates, globos desinflados, flores disecadas y hasta las franelas del liceo en donde encontré la frase celebre "nunca cambies" firmada por mi "amiga X 100pre" de la cual ahora se me hace complicado ubicar su rostro. Esta una de mis tantas tareas postergadas desde hace años (15 para ser exactos).
Lo más interesante de todo, fue enfrentarme a algunos demonios (los mios y los que a través del tiempo les he adjudicado a otras personas -casi siempre a otros-). Durante 5 horas estuve leyendo recordando y aceptando una verdad que por considerarla frase de autoayuda nunca la creí cierta... "todo lo que haces, se devuelve".
De ahí el aprendizaje. Y de ahí, lo que viene:
Al sujeto 1:
Sin pretender revivir-te-, lo acepto, te hice daño.
Sin pretender volver atrás, espero puedas perdonarme.
Al sujeto 2:
Hoy, sinceramente te perdono.
Y todo esto lo hago publico por tres razones, que creo importantes:
1) Gracias a sus amigos que están en FB el sujeto 1 podrá saberlo -al menos indirectamente-
2) Gracias al FB, el sujeto 2 tendrá la oportunidad de leerlo,
3) Luego de esta sesión de reflexión, comprendí que gracias a todas las historias de mi vida, las bonitas y las feas, las propias y las prestadas; es que hoy siento la confianza plena de construir mi vida con una persona maravillosa, que sé que a pesar de no haberlo hecho público ya hizo el mismo ejercicio que yo hice esta tarde.
domingo 24 de agosto de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada